La marca mexicana Jarritos dio un paso hacia la categoría de bebidas funcionales con el lanzamiento de “Sana Sana”, un refresco prebiótico que combina sabores tradicionales con una propuesta enfocada en el bienestar digestivo.
El lanzamiento de “Sana Sana” se produce en un momento en el que el mercado global de bebidas está cambiando rápidamente. Los consumidores ya no sólo buscan refrescos por su sabor, sino también por los beneficios funcionales que pueden aportar.
El producto está disponible en los sabores fresa, guayaba y mandarina, y su nombre hace referencia a la popular rima mexicana “Sana sana colita de rana”, un guiño cultural que conecta con la memoria colectiva de los consumidores.
El nuevo refresco se comercializa principalmente a través del comercio electrónico en Amazon. Con ello, la marca parece apostar inicialmente por el canal digital para posicionar su nueva propuesta dentro de un público que busca alternativas innovadoras en bebida
Diversos estudios de consultoras como McKinsey & Company y Deloitte señalan que los consumidores —especialmente millennials y generación Z— están cada vez más interesados en productos que contribuyan al bienestar general, incluyendo aquellos que favorecen la salud digestiva.
Los prebióticos, ingredientes que alimentan las bacterias benéficas del intestino, se han convertido en uno de los componentes más utilizados dentro de esta tendencia. Por ello, las bebidas que incorporan fibras o compuestos relacionados con el microbioma intestinal han comenzado a ganar espacio en el mercado global.
Según estimaciones de la firma de investigación de mercados Grand View Research, el mercado de bebidas funcionales ya supera los 100 mil millones de dólares a nivel mundial y mantiene un crecimiento sostenido impulsado por la convergencia entre salud, conveniencia y estilo de vida.
